Quiénes vienen a esta casa

Primero fueron los escritores. Venían de todo el mundo; periodistas, novelistas, poetas. También personas que querían escribir, aunque no lo hubiesen hecho nunca.

Pero día un diseñador gráfico nos preguntó si podía venir con su equipo a hacer un brainstorming y le dijimos que sí; al fin y al cabo también son narradores, pensamos, algunos incluso excelentes cuentistas.

Otro día se apuntó una narradora gráfica y luego otra y otra. También las dejamos venir a trabajar aquí, claro, una narradora es una narradora con o sin dibujos.

La cosa estuvo a punto de liarse aun más, porque el hecho de vivir es en sí una narración, pero nos reunimos con el comité de dirección; los gatos y el duende y dijimos: si aceptamos a toda la gente que está viva, esto se nos irá de las manos.

Desde entonces esta casa además de escritores aloja a narradores de otras disciplinas, siempre y cuando vengan a desarrollar un proyecto creativo, solos o en equipo, pero con una condición: que respeten el silencio y si puede ser, que vivan con poesía.